lunes, 25 de febrero de 2013


Libertad de prensa en América Latina bajo asedio por asesinatos e impunidad


Lo peor de los ataques contra la prensa es la impunidad que los rodea, señala Jesús Peña, de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en México, uno de los países con mayor número de crímenes contra los comunicadores.
Las agresiones “confirman la situación precaria que enfrenta el gremio periodístico y la necesidad de adoptar medidas que permitan prevenir y proteger a estos actores clave de toda sociedad democrática”, señaló Peña en un encuentro en Ciudad de México con periodistas y expertos sobre la libertad de expresión.
En 2012, en todo el mundo 139 periodistas de 29 países fueron asesinados. En el caso de México, a la crueldad de las acciones del narcotráfico se suma la indiferencia de la sociedad ante los embates contra los comunicadores.
En Veracruz, un estado del este de México una reportera de la revista Proceso que investigaba casos de corrupción de autoridades locales y su relación con el narcotráfico, Regina Martínez, fue asesinada en mayo en su casa dias después el cartel de Los Zetas dejó cinco cadáveres con un mensaje intimidatorio contra la prensa. Luego tres fotógrafos y una acompañante fueron asesinados de una forma salvaje y sus cuerpos abandonados en un caño.
Al menos siete periodistas fueron asesinados en 2012 en México, pero no se trata de un problema exclusivo. En Honduras, 18 periodistas han sido asesinados en los dos últimos años.